Materialists
Las citas y el capitalismo
¿Cómo luce el mundo de las citas y la aventura (o tortura) de encontrar una pareja en una actualidad consumida por el capitalismo? ¿Es el matrimonio a fin de cuentas una proposición romántica o una de negocios? ¿Qué pasa si vemos a los solteros y las solteras como activos que cotizan en un mercado, en lugar de como personas buscando el amor?
Estas son algunas de las preguntas que viene a plantear Materialists, la nueva película de Celine Song. Aunque comparte con su anterior película Past Lives el hecho de poner un triángulo amoroso en el centro (es fascinante que ella y su marido solo parecen escribir películas con triángulos amorosos) y ubicarse en Nueva York, las similitudes no van mucho más allá. Acá seguimos a Lucy, interpretada por Dakota Johnson, una casamentera que se dedica a encontrar el match ideal para sus clientes y se enorgullece de ser la orquestadora de ya nueve matrimonios. Apariencia física, edad, trabajo, ingresos, aficiones políticas, educación y religión son solo algunas de las características que tiene en cuenta a la hora de juntar a una potencial pareja perfecta. Pero este trabajo la convirtió en una mujer muy cínica a la hora de buscar amor, así que es una eterna soltera, como estereotípicamente suele ser la protagonista de una comedia romántica.
Y como también suele pasar en una comedia romántica, Lucy conoce en una boda a un pretendiente que en su área de trabajo se conoce como “unicornio”. De esos que no pensas que existen. Además de lucir como Pedro Pascal, es millonario, bien vestido, cool y amable. Cómo resistirse. Pero Lucy tendrá que decidir entre el unicornio y su ex, con quien se reencuentra en esa misma boda y quien sigue siendo el mismo actor fracasado que se gana la vida siendo mozo mientras espera pegarla y poder finalmente salir de un departamento que comparte con otros dos. Pero esta no es una comedia romántica, a pesar de que estos estereotipos y la promoción de la película podían sugerir otra cosa.
Celine Song vuelca en Materialists varias observaciones sobre la superficialidad del mundo de encontrar pareja, y de hecho creo que las mejores escenas son esas donde vemos a Lucy trabajar y escuchar las ridículas exigencias de sus clientes mirando a cámara. Pero creo que esta película falla en volcar todos esos pensamientos en una historia que logre movilizar emocionalmente. No basta con que los personajes simplemente digan en voz alta las preocupaciones del guionista, sino que esto tiene que tener un peso en las decisiones que tomen los personajes.
Para justamente intentar justificar la decisión final de Lucy, hay una subtrama que involucra a una de sus clientas que pasa por una situación bastante traumática en una de las citas que le organizó su casamentera. Me pareció interesante incluir esto, pero de nuevo, lo sentí un tanto insertado a la fuerza en la narrativa porque era una temática que Celine Song quería tocar. Lo cual celebro y me parece acertado, pero creo que no funciona de la mejor manera.
Creo que otra contra de esta película es la poca especificidad que da a sus personajes principales, uno de los problemas que creo que tienen varias de las comedias románticas de estos tiempos. Tanto Harry (Pedro Pascal) como John (Chris Evans) se sienten como estereotipos vacíos de una idea, por más encanto y humanidad que le aporte Chris Evans a su personaje. Ni siquiera Lucy es una protagonista con la que sea fácil de empatizar, porque la película no deja que conozcamos nada de su vida fuera de su trabajo, salvo por algún otro comentario de haber crecido sin plata. Ni siquiera vemos a una amiga, algo que las mejores comedias románticas solían tener.
Celine Song nombró varias películas y obras que influenciaron Materialists, entre las que destaca por supuesto a Jane Austen y a James L. Brooks. Principalmente Broadcast News, en donde el personaje de Holly Hunter se encuentra en un lugar similar al de Lucy, entre elegir al hombre más simple o al carismático que tiene todo lo que se supone que ella debería querer. Pero la diferencia está en cómo se plantean estas decisiones a nivel narrativo y el peso que tienen, justamente porque llegamos a conocer a los personajes y a nuestra protagonista con cada uno de ellos, algo que Materialists no logra del todo bien.
La directora también se atreve a deslizar la inquietud de si acaso no todas las mujeres finalmente terminamos deseando el matrimonio, esta imposición social de la que nos jactamos de haber superado y deconstruido. Pero creo que, como varias de las temáticas, son mencionadas más que exploradas.
Materialists es una película linda de ver gracias a una linda fotografía y a actores magnéticos en pantalla. También es una película con ideas y planteos interesantes, pero que a mí me terminó dejando bastante fría.
¿La vieron? ¿Qué les pareció?





