Together
Las relaciones románticas son generalmente el centro de dramas o rom-coms, pero también a veces pueden ser temáticas ideales para películas de terror, como ya lo demostró Ari Aster con Midsommar, y ahora también Michael Shanks con su ópera prima Together.
Tim y Millie son una pareja de treintañeros que están juntos hace mucho tiempo, y como nos enteramos en una de las escenas iniciales, están a punto de dejar la ciudad y prácticamente toda su vida social para instalarse en un pueblo por el nuevo trabajo de ella. También en esta escena nos queda claro que la relación ya no está en ese pico de enamoramiento y mariposas en la panza, sino en ese estadío de acostumbramiento un poco simbiótico de pérdida de la identidad individual. Tim y Millie hacen todo juntos, y todas las decisiones las toman entre los dos o consultando con el otro antes de contestar una propuesta o invitación.
Así que Together acierta muchísimo en utilizar el body horror y varios elementos sobrenaturales para hablar justamente de eso, de las parejas codependientes donde el uno ya no es uno, sino que podés literalmente estar unido con tu otro. Con “tu otra mitad”, con ese otro o otra que “te completa” y del que “no te podés separar”, todos términos bastante comunes que seguramente escuchaste más de una vez en una pareja o que uno mismo las dice. Together va a llevar todo eso a la literalidad y a la fisicalidad en una película que no es para nada sutil y que utiliza una metáfora bastante lineal para tocar este tema, pero que a la vez se divierte mucho con esta premisa, y que tiene más de una secuencia construida magistralmente y aprovechando al máximo los efectos prácticos, digitales y el gran trabajo de sus dos protagonistas.
Mientras caminan en el bosque vecino a su nuevo hogar, Tim y Millie terminan cayendo en una cueva con simbologías extrañas en la que pasan una noche. Después de que despiertan literalmente pegados, van a empezar a notar algo extraño. A sentir una especie de impulso interno que los fuerza a estar cada vez más cerca, hasta que separarse va a ser físicamente cada vez más difícil.
Alison Brie y Dave Franco son quienes dan vida a la pareja protagonista, y creo que el hecho de que sean pareja en la vida real le añade muchísimo a esta película. No solo por la química natural que tienen que ayuda a que sea todo más creíble y que se sientan cómodos con las varias escenas que requieren mucho de sus cuerpos, sino que también hay una pequeña lectura un poco meta que puede hacerse y que resulta doblemente simpática, sobre todo teniendo en cuenta el final.
Y aunque el desenlace de la historia es muy divertido y hay una elección musical maravillosa, no puedo evitar sentir que la película termina siendo un poco tibia, quizás justamente por esta misma razón, porque Dave Franco y Allison Brie están felizmente casados en la vida real. Quizás me hubiera gustado que se explorara un poco más el tema de la codependencia, o los traumas familiares de Tim que son introducidos para algunos efectivos jumpscares pero luego abandonados.
Como dije antes, la película aprovecha al máximo la premisa y logra varias grandes escenas con esto. Hay una con un montaje paralelo entre Tim en la ducha y Millie en el auto, y otra divertidísima donde nuestros personajes se contornean cuales cuerpos poseídos por un pasillo para intentar evitar pegarse, y luego terminan tomando medidas drásticas.
Pero por momentos sentí que la película se quedó solo con esa gran idea y metáfora y no fue más allá. De todas maneras es muy entretenida y un divertido exponente del body horror.
¿La vieron? ¿Qué les pareció?





